EGRESADOS TDB · Hay carreras que empiezan mucho antes de conseguir el primer trabajo.

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Andrés Clúa

Director de Tecnología en Terra · Egresado Bachillerato Informática

Andrés Clúa egresó del Bachillerato en Informática de Talleres Don Bosco y hoy, a sus 38 años, se desempeña como Director de Tecnología en Terra, una empresa con presencia en Estados Unidos y España. Un recorrido construido con esfuerzo, curiosidad y aprendizaje constante, apoyado en una formación que reconoce como fundamental para su desarrollo profesional.

¿Qué recuerdos se te vienen primero cuando pensás en Talleres Don Bosco?

Tengo recuerdos muy lindos. Recuerdo mucho la parte de aprendizaje y el descubrimiento de la informática, pero también la parte humana y los valores que se transmitían. Creo que fue una etapa muy importante no solo por lo técnico, sino también por cómo relacionarse con los demás y trabajar en equipo.

¿Cuándo sentiste que la informática podía convertirse en tu trabajo?

Ya desde esa época sabía que me gustaba muchísimo y sentía que era algo a lo que me quería dedicar. Talleres Don Bosco fue un muy buen puntapié para empezar a construir ese camino profesional.

¿Cómo fue creciendo tu camino profesional desde que egresaste?

Tuve la suerte de que un compañero me recomendó para entrar a trabajar en una empresa. A partir de ahí, el trabajo fue hablando por mí y algunos clientes me fueron contactando para seguir colaborando en otros proyectos.

Con el tiempo terminé trabajando de forma remota para una empresa de Estados Unidos, ya en el año 2012, algo que en ese momento no era tan común. Hoy soy Director de Tecnología en una empresa con presencia en Estados Unidos y España, y llevo adelante toda la división en España.

¿Te cruzaste con otros egresados de TDB en el mundo laboral?

Cuando estaba en Uruguay no tanto, porque desde que egresé trabajé más en agencias y en el mundo del software. En ese momento, muchos egresados de informática de TDB estaban más orientados al área de infraestructura, servidores o soporte técnico, mientras que yo terminé enfocándome más en el desarrollo de software.

Igualmente, siempre estuvo esa sensación de compartir una misma base, una misma forma de encarar el trabajo, con quienes venían de TDB.

¿Qué consejo le darías a alguien que recién empieza?

Que si realmente le gusta la informática y siente vocación, que lo siga adelante. Es una carrera muy linda, con muchísimas oportunidades y donde nunca se deja de aprender.

También creo que es importante entender que crecer en este rubro requiere esfuerzo y constancia. Muchas veces implica dedicar horas extra a estudiar, practicar, investigar o desarrollar proyectos propios, incluso sacrificando fines de semana o tiempo libre. Pero todo ese proceso termina construyendo experiencia, personalidad y confianza.

Hoy la tecnología cambia constantemente, así que tener curiosidad y ganas de seguir aprendiendo hace una diferencia enorme.

¿Qué significa para vos ser egresado de TDB?

Con el tiempo fui valorando cada vez más lo diferente que era Talleres Don Bosco como institución. No solo por la formación técnica, sino por la parte humana y el relacionamiento entre las personas.

Siendo de Montevideo, compartí muchos años con compañeros del interior, y eso me acercó a otras realidades, otras formas de vivir y distintos sacrificios que hacía mucha gente para poder estudiar. Creo que eso me ayudó muchísimo a crecer como persona, a tener otra mirada y a entender mejor el valor del esfuerzo y del compañerismo.

Más allá de lo profesional, siento que TDB dejó una marca importante en cómo me relaciono con los demás y en la forma en la que trabajo hoy en día.