Venís del interior. Acá tenés casa.

La Residencia de Talleres Don Bosco está pensada para que puedas vivir y estudiar en Montevideo. Un espacio seguro, acompañado y con todo lo que necesitás para enfocarte en lo que importa: formarte y crecer.

Vivir en la Residencia es ser parte de una comunidad real.

Acá los jóvenes no están solos: hay educadores presentes, rutinas que ayudan, vínculos que se construyen y un ambiente que combina exigencia con calidez.

Muchos de nuestros residentes dicen que fue la mejor experiencia de su vida. No por casualidad, sino porque así lo construimos todos los días.

Contamos con comedor con 4 comidas diarias, gimnasio con sala de musculación, canchas deportivas, zona de parrilleros, sala de música con instrumentos y propuestas de actividades para cada perfil e interés.

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Un hogar lejos de casa

El ambiente es cálido, estable y seguro. Compartir lo cotidiano con otros jóvenes genera vínculos que duran mucho más que el bachillerato.

Acompañamiento real

Hay educadores presentes en todo momento, para acompañar. Cada joven es conocido, seguido y apoyado en su proceso personal y académico.

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Autonomía y responsabilidad

La Residencia forma para la vida. Aprendés a organizarte, a convivir, a gestionar tu tiempo y a crecer en independencia, con la red de contención necesaria para hacerlo bien.

Vida más allá del aula

Deporte, campeonatos, música, voluntariado, grupos de reflexión, apoyo escolar, entre otras. La formación integral no termina en el taller, continúa en cada actividad que elegís dentro de la propuesta de la Residencia.

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